Cómo calcular la indemnización por despido en España
Si te han despedido o crees que podrías serlo, es fundamental conocer a cuánta indemnización tienes derecho. En España, el importe varía según el tipo de despido: 33 días por año trabajado en despidos improcedentes, 20 días en objetivos y reglas especiales en ERE y despidos colectivos.
La indemnización por despido en España depende fundamentalmente de dos factores: el tipo de despido que se produce y la antigüedad del trabajador en la empresa. El salario regulador —que incluye el salario base, los complementos salariales y la parte proporcional de pagas extraordinarias— es la base sobre la que se calcula.
El despido improcedente es el más habitual cuando la empresa no acredita causa justificada para el cese o el procedimiento seguido es incorrecto. La indemnización es de 33 días de salario por año trabajado, con un límite máximo de 24 mensualidades. Para contratos celebrados antes del 12 de febrero de 2012 (fecha de entrada en vigor de la reforma laboral), los días trabajados anteriores a esa fecha se calculan a 45 días por año, con un máximo de 42 mensualidades para ese tramo. El resultado final nunca puede superar 24 mensualidades en total.
El despido objetivo es aquel en el que la empresa alega causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, o en el caso de faltas de asistencia justificadas que superen determinados umbrales. La indemnización correspondiente es de 20 días de salario por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades. Para que este tipo de despido sea válido, la empresa debe poner a disposición del trabajador la indemnización en el momento de comunicar el cese y respetar un plazo de preaviso de 15 días.
El cálculo del salario diario regulador es el paso previo imprescindible. Se divide el salario anual total (incluyendo pagas extras y complementos) entre 365 días. Si el trabajador cobra 1.800 euros mensuales con 14 pagas, su salario anual es 25.200 euros, y el salario diario regulador es 25.200 / 365 = 69,04 euros. Para un despido improcedente con 5 años de antigüedad: 69,04 × 33 × 5 = 11.391,60 euros.
En los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE), también denominados despidos colectivos, las condiciones de la indemnización se negocian entre la empresa y los representantes de los trabajadores. La ley establece un mínimo de 20 días por año trabajado (máximo 12 mensualidades), pero en la práctica los convenios colectivos y la negociación suelen resultar en condiciones mejores. Es habitual que los ERE incluyan también ayudas adicionales como bolsas de empleo, recolocación o prejubilaciones.
La nulidad del despido es la situación más beneficiosa para el trabajador. Se produce cuando se viola un derecho fundamental (por ejemplo, despido por embarazo, maternidad, lactancia, afiliación sindical o ejercicio de derechos de conciliación) o cuando se incumple la obligación de reservar el puesto de trabajo a ciertas categorías de empleados. En caso de nulidad, la empresa debe readmitir al trabajador y pagar todos los salarios dejados de percibir desde el despido hasta la readmisión (salarios de tramitación).
Los contratos temporales extinguidos por causas distintas a la finalización del plazo tienen derecho a indemnización desde 2022. Los contratos de obra o servicio y los eventuales extinguidos por sus causas reguladas dan derecho a 12 días de salario por año trabajado. En el caso de finalización del contrato temporal por llegada de su término, la indemnización es de 12 días por año.
Antes de aceptar una indemnización, conviene consultar con un asesor laboral para verificar que el cálculo es correcto, si concurren causas de nulidad del despido y si existen otros conceptos pendientes de pago como vacaciones no disfrutadas, días de convenio o salarios atrasados. Tienes un plazo de 20 días hábiles desde la fecha del despido para impugnarlo ante el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC) de tu provincia.